Tu negocio, bien llevado.
Todo conectado: vendés una vez y la factura, el stock y la caja quedan donde corresponde. Y un WhatsApp que atiende mientras vos atendés el mostrador.
Sin tarjeta · Sin costo por factura emitida · Tus datos exportables siempre
Facturas A, B y C
La letra sale sola según tu condición y la del cliente.
CAE en línea, como exige ARCA
La modalidad obligatoria desde agosto de 2026, con el QR reglamentario.
Notas de crédito y débito
Anulás o corregís sin salir del sistema.
Sin trámite de certificado
Nos autorizás desde tu clave fiscal, como a un contador, y facturás con tu CUIT.
El cuaderno de la caja, los pedidos de WhatsApp sin anotar, la página de ARCA que se cae, la planilla que nunca cierra — y los números que aparecen recién a medianoche.
Con Rienda vendés, facturás y sabés cómo te fue antes de bajar la persiana.
Abrís el turno y cobrás como te paguen: efectivo, tarjeta, transferencia, QR o cheque. Al cerrar contás el efectivo y el sistema te dice al peso si sobró o faltó. El stock se descuenta solo con cada venta.

Cargás lo que vendés una vez y sirve para todo: la caja, la tienda online, el bot de WhatsApp, los presupuestos y las facturas. Si un producto entra en el mínimo, te avisa.

Lo que se vende en Mercado Libre, Tienda Nube o Shopify entra a tu caja como un pedido y descuenta stock. Y lo que vendés en el mostrador baja las publicaciones. Un solo lugar donde el stock dice la verdad.

Facturación, ganancia y margen del mes, y qué producto te hace ganar plata y cuál solo te hace mover mercadería. Todo exportable a Excel, CSV o PDF cuando lo necesites.

El mostrador y el depósito cobrando a la vez, cada uno con su turno y su arqueo por separado. Sin mezclar la plata de uno con la del otro.
Quién te debe, desde cuándo y cuánto. Cobrás a cuenta y el saldo se actualiza solo.
Cobrás antes de salir con el link de pago, o en la puerta: el repartidor sale con su hoja de ruta, el remito y cuánto cobrar.
Tus mejores clientes suben de rango por lo que ya te compraron —arranca con tu historial, nadie empieza de cero— y el precio del rango se les aplica solo en la caja y por WhatsApp.
Cajero, encargado o repartidor: cada uno ve lo suyo, entra al mostrador con su PIN y ficha entrada y salida. Sueldos y adelantos incluidos.
Quién vendió más, cuánta comisión le toca y cómo viene el bono del mes. Cada venta queda firmada por quien la hizo.
Caja y WhatsApp por local, tránsito de mercadería entre sucursales y un panel que consolida todo.
Cartera de cheques con vencimientos, pedidos a proveedores y pagos con su comprobante.
Ventas y compras en una sola pantalla, exportable como lo pide tu contador.
Cuando creás tu cuenta elegís qué tipo de comercio tenés, y el menú se arma para lo que usás todos los días. Nada se te saca: lo que abrís a cada rato queda arriba, siempre en el mismo lugar, y el resto ordenado por área. Y lo cambiás cuando quieras.
Probá con el tuyo y mirá cómo queda el menú:
Cobrar rápido en el mostrador y no quedarse sin stock.
Kiosco, almacén, fiambrería, panadería, rotisería, dietética, librería, petshop, ferretería, vivero.
Todos los días
Clientes
Presupuestos
Listas de precios
Club de clientes
Abonos
Proveedores
Pagos a proveedores
Movimientos
Cuentas
Cheques
Préstamos
Reportes
Finanzas
Libro de IVA
Panel de sucursales
Tienda online
Equipo
Empleados
Fichaje
Mis horas
Mi empresa
Sucursales
Puestos de venta
Posnet y QR
Conexiones
Historial
Tu cuenta
Dueño
34 secciones, ordenadas para tu rubro
Inteligencia real, no palabras clave. Y conectada a tu stock: no vende lo que no tenés.
Atiende con tu catálogo y tus precios reales. Entiende pedidos escritos como se habla, arma el carrito, recomienda, maneja la objeción de precio y confirma. El pedido te aparece en la caja para cobrarlo con un click.
Le mandás un audio, un texto, la foto de un comprobante o una lista de precios en Excel. “Anotá una venta de 2 fundas en efectivo”, “facturale a Marta 15 lucas”, “¿qué tengo que reponer?”. Lo dictás vos, lo hace el sistema.
Los precios salen siempre de tu catálogo — la IA nunca fija un número.
Un chatbot contesta y ahí termina. Este cierra el pedido, descuenta el stock y da de alta al cliente. Está adentro del sistema, no al lado.
¿Repartís? Te pide la dirección y el horario y le manda el link de Mercado Pago: el pedido sale con la plata ya adentro — y si cobrás en la puerta, el repartidor sale con el «COBRAR» marcado en su hoja de ruta, junto al remito.
Y sabe a quién atiende: si tenés el club activado, reconoce al cliente por su número, lo saluda por su rango y le cotiza con su precio sin que vos hagas nada.
Tu negocio
en línea
Los precios salen de tu catálogo. La IA nunca inventa un número.
Y cuatro abonos, cuatro claves y cuatro lugares donde tu stock dice cosas distintas. Acá es uno.
La cuenta, por separado
Y la cuenta se queda corta: no incluye el conector que mantiene un solo stock con Mercado Libre, ni el fiado, ni los sueldos. Eso también está adentro.
Precios de lista publicados por cada proveedor, sin IVA, agosto de 2026. El bot de WhatsApp y la cuenta corriente entran desde el plan Comercio; facturar en ARCA, la caja, el stock y la tienda online están en todos.
14 días gratis con todo habilitado, sin tarjeta. Al terminar no se cobra nada solo: elegís tu plan y lo que cargaste queda como está.
Para emprendedores, profesionales y comercios chicos.
$ 39.900
por mes + IVASe debitan $ 48.279 por mes
Para comercios con empleados: cada uno con su PIN, su fichaje y su sueldo.
$ 99.900
por mes + IVASe debitan $ 120.879 por mes
Todo lo de Emprendedor, más:
Para los que necesitan medir al equipo y manejar varios locales.
$ 229.900
por mes + IVASe debitan $ 278.179 por mes
Todo lo de Comercio, más:
Todos los planes incluyen facturación electrónica ARCA sin costo por comprobante. Y si un mes te pasás del cupo, no te frenamos la emisión: te avisamos antes y lo conversamos.
La caja está en todos los planes
Cobrar en el mostrador con arqueo y facturar en ARCA entra desde Emprendedor. No es una función del plan de arriba.
El precio está en pesos
No se ajusta con el dólar. Y si pagás el año, te queda congelado los doce meses.
Los 14 días corren en paralelo: seguís laburando donde estás y armás Rienda al lado, sin apuro. Si no te convence, no tocaste nada.
Importás la planilla que ya tenés —productos, precios, stock y contactos— sin cargar nada a mano.
Mercado Libre, Tienda Nube y Shopify se enganchan y quedan con un solo stock. Tus publicaciones no se tocan.
Exportás ventas, clientes y movimientos cuando quieras. Nunca quedan de rehén.
Escribinos y lo vemos juntos: qué traer, en qué orden y desde cuándo conviene cortar.
Sobre el plan Empresa
Si manejás una cadena, una distribuidora o un sistema propio que no se puede tirar, no hace falta que te adaptes al programa. Contanos qué te falta y lo agregamos.
Integraciones con lo que ya usás
Tu ERP, el sistema del contador o el del proveedor, por API.
Módulos que no vienen de fábrica
Circuitos propios de tu rubro, si el estándar no te alcanza.
Reportes y automatizaciones
Los números que mirás vos, calculados como los mirás vos.
Alguien que conoce tu cuenta
La implementación y el día a día, con la misma gente.
No. Vos no sacás ningún certificado ni subís archivos: nos autorizás desde tu clave fiscal —cinco minutos, como cuando autorizás a un contador— y facturás con tu propio CUIT. Antes de eso podés probar todo en modo homologación. Si tenés certificado propio y preferís usarlo, también se puede.
No. Muchos sistemas cobran por comprobante emitido; acá no: cada plan incluye una cantidad por mes (Emprendedor 500, Comercio 1.500, Empresa 10.000) y el precio del plan es todo lo que pagás. Si algún mes te pasás, no te frenamos la facturación — te avisamos antes de llegar y vemos juntos qué plan te conviene. Que no puedas facturar un sábado a la tarde no es un problema que te vayamos a crear nosotros.
Nada solo: no tenemos tu tarjeta, así que no hay ningún débito sorpresa. Lo que cargaste queda como está y podés seguir entrando a mirarlo y exportarlo; para seguir operando —vender, cobrar, facturar— elegís un plan cuando quieras.
Tus datos viajan cifrados, tu certificado de ARCA se guarda encriptado y probamos la restauración del respaldo todos los meses. Podés exportar todo (ventas, clientes, movimientos) cuando quieras. Si dejás de pagar, tus datos no se tocan: solo se pausa la operación.
Sí. Facturás C con tu CUIT, cotizás con presupuestos en PDF y seguís tu límite de categoría con el termómetro de monotributo. El stock es opcional: si vendés servicios, ni lo tocás.
Sí, se vincula al WhatsApp de tu negocio escaneando un QR, igual que WhatsApp Web. Los pedidos que toma aparecen en tu caja para cobrarlos con un click. Y si le escribís vos, se convierte en tu asistente de gestión.
Entiende lenguaje natural de verdad: “dame 2 de esos y una yerba”, “facturale a Marta 15 lucas”, un audio o la foto de un ticket. Eso sí: los precios salen SIEMPRE de tu catálogo — la IA nunca inventa un número.
No es de puntos: no hay saldo que juntar ni canjear. Cada cliente tiene un RANGO que sale de lo que te compró, así que el día que lo prendés ya arranca con tu historial —nadie empieza de cero— y se actualiza solo (si te devuelven una compra, el rango baja solo, sin que toques nada). Vos ponés los nombres de los rangos, decidís si el corte es por posición (“el 10% que más compra”) o por monto, y qué lista de precios le corresponde a cada uno. Eso último es lo que se aplica SOLO: el precio, en la caja, en la tienda y en el bot de WhatsApp. Otros beneficios que quieras dar —un sorteo, un envío bonificado— los manejás vos: el sistema te dice quién es quién, no los descuenta por su cuenta. Viene desde el plan Comercio.
Las funciones de inteligencia artificial y WhatsApp incluyen un uso razonable mensual, más que suficiente para la operación diaria de un comercio. Los consumos extraordinarios podrán requerir paquetes adicionales.
Cargás lo que vendés y en diez minutos estás cobrando; facturar con tu CUIT es un permiso de cinco minutos en ARCA. Si no te sirve, exportás tus datos y listo.
Probar gratis 14 días